29 de junio de 2009

Pensamientos de Don Bosco


- La ayuda de Dios no falta cuando se trabaja de veras y con fe.
- El demonio tiene miedo a la gente alegre.
- Haz que todos los que hablan contigo se hagan amigos tuyos.
- Trata de hacerte querer más que temer.
- Preocúpense especialmente de los enfermos, de los niños, de los ancianos y de los pobres, y ganarán la bendición de Dios y la benevolencia de los hombres.
- El amor da fuerzas para soportar las fatigas, los disgustos, las ingratitudes, la falta de disciplina, las ligerezas, las negligencias de los jóvenes.
- Recuerda que todo cristiano tiene la obligación de ayudar a los demás, y que no hay predicación más eficaz que la del buen ejemplo.
- La caridad todo lo soporta, de donde se deduce que no tendrá jamás verdadera caridad el que no quiere soportar los defectos ajenos.
- La Comunión devota y frecuente es el medio más eficaz para tener buena muerte y así salvar el alma.
- El alimento del alma es la Palabra de Dios.
- Para hacer el bien hay que tener un poco de valor.
- Bueno es el cuerpo cuando esté aseado, pero mejor es tener la conciencia limpia de toda culpa.
- ¿Quieres llevar contigo el dinero a la eternidad? Da limosna a los pobres.
- Si el dinero hace mucho, la oración lo obtiene todo.
- Hay que sudar muchísimo para conservar la dulzura y, tal vez, sea necesario derramar la propia sangre para no perderla.
- La vida es demasiado corta. Hay que hacer deprisa lo poco que se pueda, antes de que nos sorprenda la muerte.
- La primera virtud de un hombre es la obediencia a su padre y a su madre.
- El humilde siempre será bien visto por todos: por Dios y por los hombres.
- En la enseñanza, textos breves, fáciles y precisos.
- Me basta que sean jóvenes para amarlos con ardor.
- Sé agradecido con quien te ayude.
- Pongámonos todos bajo el manto de la Virgen. Ella nos librará de los peligros y nos guiará.
- El que confía en la Virgen nunca se verá defraudado.
- Se atrapan más moscas con una cucharadita de miel que con todo un barril de vinagre.
- A la hora de la muerte se ven las cosas desde otro punto de vista.
- Los tres enemigos del hombre son: la muerte (que lo sorprende), el tiempo (que se escapa), y el demonio (que le tiende sus lazos).
- Hace mucho el que hace poco, pero hace lo que debe. No hace nada el que hace mucho, pero no hace lo que debe hacer.
- No te comprometas asumiendo demasiados trabajos. Quien mucho abarca poco aprieta y lo estropea todo.
- La verdadera religión no consiste sólo en palabras; es menester pasar a las obras.
- Un Oratorio sin música es un cuerpo sin alma.
- Los ociosos, al final de la vida, experimentarán grandes remordimientos por el tiempo perdido.
- Quien no vive en paz con Dios, no puede tener paz consigo mismo ni con los demás. - ¡Qué consolador resulta el Padrenuestro que resulta por la mañana y a la noche, qué gusto da pensar que tenemos en el cielo un Padre que piensa en nosotros!
- Un trocito de paraíso lo arregla todo.
- Del prójimo hay que hablar bien o callar.
- Es preciso tener como compañera inseparable a la paciencia.
- Piensa en Dios según la fe, del prójimo según la caridad, y de ti según la humildad.
- Perdona todo a todos, a ti no te perdones nada.
- El Señor siempre envía grandes socorros para las grandes necesidades.
- Déjate guiar siempre por la razón y no por la pasión.
- Hagamos el bien que podamos y no aguardemos la recompensa del mundo, sino solamente de Dios.
- Respeto a todos pero no temo a nadie.
- Las espinas de la vida serán las flores de la eternidad.
- Cuando se trata se servir a Dios, hay que estar dispuesto a sacrificarlo todo.
- Todo salesiano hágase amigo de todos, no busque nunca la venganza, sea fácil en perdonar.
- Sólo en el silencio concede el Señor sus gracias.
- Caridad, paciencia, dulzura, nunca reproches humillantes, nunca castigos.
- Hacer el bien a todos los que se pueda, y a ninguno el mal.

- El trabajo es un arma poderosa contra los enemigos del alma.
- Trabaja por el Señor, el paraíso lo recompensa todo.
- ¡Ay de quien trabaja esperando el pago del mundo!, el mundo es mal pagador y paga siempre con la ingratitud. Trabaja por amor a Jesucristo.
- Hay que trabajar como si no se debiese morir nunca y vivir como si se debiese morir cada día.
- Cuando un hijo abandona a sus padres para seguir la vocación, Jesucristo ocupa su lugar en la familia.

23 de junio de 2009

CAUSAS DE LAS ADICCIONES


Las adicciones son unos de los grandes problemas que enfrentan los jóvenes de hoy. Son los principales males que nos afectan. Por ello, es importante conocer las principales causas que la producen.

Problemas familiares

Los adolescentes al vivir una etapa de crisis y al tratar de evadir los problemas, buscan salidas fáciles o formas de olvidarlos, por ejemplo por medio del alcohol y las drogas.

Muchas veces las adicciones surgen por problemas dentro de la familia (incomprensión, falta de comunicación, golpes, maltrato intra-familiar, rechazo, padrastros, abandono, falta de recursos económicos, dificultades escolares, pobreza absoluta y desamor), al sentir que no son queridos en los hogares, los adolescentes tienen la impresión de no ser escuchados o tomados en cuenta.

Caen en un error al tratar de solucionar los conflictos por medio de las drogas, creyendo que sólo van a ingerir una vez la sustancia, pero en realidad se genera la costumbre o la adicción, esto ocasiona que los problemas familiares aumenten, ya que la droga consumida es más fuerte, y al no querer o poder dejarla, a veces los adolescentes optan por abandonar el hogar, convirtiéndose en niños de la calle, en la que se exponen a riesgos de gran magnitud como contraer enfermedades, ser golpeados, soportar abusos, explotación, hambre y abandono.

El tiempo que persista el efecto de la droga en su organismo, es equivalente al del abandono de sus problemas, después, todo vuelve a la realidad, las situaciones preocupantes siguen ahí e incluso aumentan por la adicción generada.

Influencias sociales
También recurren a las drogas cuando se presentan problemas en su alrededor. Por ejemplo:

Al no ser aceptado por los amigos o una condición para ingresar a cierto grupo es el ingerir droga, ser como ellos, imitarlos, hacerles creer que "los viajes" son lo máximo, o lo peor, caer en la influencia social. Los adictos pueden hacer los comentarios que quieran sobre la persona que no está dispuesta a entrar en las drogas; los adolescentes deben ser muy conscientes de sí mismos y mantener su postura de decir NO.

Los jóvenes que no quieren consumir la sustancia, deben saber cuidarse de las amistades que manifiestan insistencia, pues su obsesión puede ser tan grande que estarán buscando el momento adecuado para inducirlos, por ejemplo, pueden disolver la droga en su bebida o en sus alimentos. Éstos esperarán el momento en que haga efecto la droga para poder dañarlos. Nunca deben aceptar estas cosas por parte de personas adictas y lo más conveniente es alejarse de ese tipo de grupos, que suelen llamarse "amigos".

Ser problemático puede ser causa de la influencia de los compañeros, como hacerlos caer en la delincuencia. Ya que los robos que son realizados por adictos, no son primordialmente por cuestiones de hambre, sino por la necesidad de seguir drogándose. Esto ocasiona tener problemas con las autoridades y posteriormente ser sometidos a las cárceles.

Cuando los adictos aún están es sus casas, presentan depresión y aislamiento mental, lo que provoca bajo rendimiento o ausentismo escolar y mala comunicación familiar.

Curiosidad
En ocasiones los jóvenes con una curiosidad insana, por observar que algunos adolescentes de su edad imitan el acto de probar y sentir el uso de cualquier droga. Además algunas drogas como los inhalantes, son de fácil acceso para ellos, son autorizadas y vendidas a bajo costo en cualquier abastecimiento, lo que ocasiona ventaja de consumo.

Al aceptar el organismo la tranquilidad y relajación del efecto de la droga, ocasiona que éste exija el consumo nuevamente, pero con la misma dosis ya resulta insuficiente, lo que hace aumentar cada vez más la cantidad para sentir los mismos efectos, dando paso a la adicción. Algunos jóvenes que experimentan el sentir de bienestar o el simple hecho de "andar en un viaje" y que al consumir la droga su organismo los rechaza de una forma brusca, por lo general éstas personas no vuelven a intentarlo.

Problemas emocionales
Cuando surgen los problemas en la vida de algunos adolescentes (regaños, golpes, desconfianza, incomprensión, conflictos económicos en la familia, padres adictos o divorciados, dificultad de aprendizaje escolar, etc.), reflejan una gran depresión emocional, en la que pueden sentirse llenos de rencor, ira y vergüenza, por el comportamiento de los padres, amigos o conocidos. Estos jóvenes buscan la manera de que no les afecte gravemente en su estado emocional y utilizan una forma de salir de ellos con ayuda de una adición.

Los problemas generalmente ocasionan en los adolescentes depresión, sentimiento de culpa, autoestima baja, evasión de la realidad, desamparo y prepotencia, ellos piensan que son los causantes del daño y posteriormente con el uso de las drogas (incluyendo alcohol y tabaco) creen librarse de las dificultades, aunque no siempre recurren a las drogas, sino también se presenta en otro tipo de adicciones como:

- Comer demasiado
- Pasar mucho tiempo en los videojuegos
- Escuchar música
- Jugar y apostar
- Bailar
- Ver televisión
- Realizar colecciones de manera obsesiva, entre otros. Estos últimos, generan una adicción por el uso frecuente en que recurren a ellos; aunque no son tan dañinos para la salud, son tomados para salir de las broncas, como una forma de tranquilizar su cólera.

Fuente: http://www.redescolar.ilce.edu.mx

18 de junio de 2009

Oración a Don Bosco

Oh Don Bosco Santo, que con tan gran amor y celo cultivasteis las múltiples formas de acción católica que hoy florecen en la Iglesia, conceded a sus asociaciones el mayor progreso y desarrollo.

Redoblad en todos los corazones la devoción a la Santísima Eucaristía y a María Auxiliadora de los Cristianos. Acrecentad en ellos el amor al Papa, el celo por la propagación de la fe, un solícito esmero por la educación de la juventud y grandes entusiasmos para suscitar nuevas vocaciones sacerdotales, religiosas y misioneras.

Haced que en cada una de las naciones se fomente y arraigue la guerra contra la blasfemia y el mal hablar y contra la prensa impía; haciendo surgir en todas partes nuevos cooperadores para las diversas formas de apostolado recomendadas por el Vicario de Cristo. Infundid en todos los corazones católicos la llama de vuestro celo, para que, viviendo en caridad difusiva, puedan al fin de su vida recoger el fruto de las muchas obras buenas practicadas durante ella.


Padrenuestro…, Dios te salve…, Gloria… San Juan Bosco, rogad por nosotros

11 de junio de 2009

Aguanta un poco mas... todavía no es tiempo


En aquel tiempo, Jesús se acercó a un grupo de estudiantes y les dijo: -Venid conmigo. Os necesito para llevar el Evangelio a todos los pueblos.

Los jóvenes se quedaron sorprendidos. Uno de ellos se atrevió a decir en nombre de todos:
-Señor, estamos convencidos de que nuestra vida tiene sentido desde la llamada que nos haces, pero en mala fecha nos la propones, porque estamos en Junio y ya sabes que empiezan los exámenes.

Jesús se entristeció. Después de un breve silencio les contó una parábola:
-" En una pequeña aldea de leñadores había un árbol recio, grande y fuerte. Todo el mundo decía que la calidad de su madera era inmejorable. Lo habían preparado durante años para que alcanzara una cierta envergadura. Pronto sacarían de él gran cantidad de madera, que exportarían a otros lugares durante largo tiempo. Este árbol de excelente calidad iba a ser la fuente de la prosperidad de la aldea durante años. Un día de tormenta un rayo alcanzó al recio árbol, partiéndolo en dos. El impacto hizo saltar una chispa y la madera comenzó rápidamente a arder, consumiéndose en un instante. Sin embargo, el viejo árbol que había al lado, al cual el pueblo estaba dejando morir -pues la madera no era de calidad- resistió a las llamas sin dificultad" -

¿Cuál creéis que era el árbol de mejor calidad?- pregunto Jesús.


Los estudiante contestaron inmediatamente:
- El que no se quemó.

Jesús añadió: - En verdad, en verdad os digo que se sabe de qué madera está hecho uno cuando el fuego está cerca.- y prosiguió su camino.

9 de junio de 2009

EL ROSTRO DE DIOS

No hubo nada que hacer. Por más que los médicos hicieron todo lo posible y hasta lo imposible, el corazón de Francisco dejó de funcionar. Francisco sintió cómo la sala de emergencias del hospital quedaba allá abajo, y él comenzaba a subir y a subir. Allá abajo quedaba la ciudad, que ahora se veía como una manchita más sobre la superficie de la tierra.

¡Qué emoción! ¡Al fin estaba por llegar el gran momento! Afortunadamente, Francisco era un hombre creyente, y siempre había tenido la esperanza de una vida más allá de la muerte. ¡Cómo le gustaría que algunos de sus escépticos amigos estuvieran allí para poderles demostrar lo que ahora él estaba comprobando: que efectivamente, después de la muerte, el alma seguía viviendo.


Pero lo que más lo excitaba, era la esperanza de que ahora vería frente a frente a Dios. Durante muchos años se había preguntado cómo sería el rostro de Dios, y ahora estaba a punto de encontrar respuesta a su inquietud. ¡El rostro de Dios! La emoción lo embargaba y lo hacía estremecerse de pies a cabeza. Sentía que el pecho le iba a estallar de la ansiedad.

Por fin, allá a lo lejos divisó una figura refulgente que lo esperaba con los brazos abiertos. "¿Eres tú, Dios?", gritó. La luz cegadora le impedía ver con claridad. No tuvo respuesta, pero en su interior supo que, efectivamente, ese era Dios. Instantes después, al fin estuvo frente a Dios. Pero no se atrevía a alzar su mirada. Después de tantos años de esperar este momento, y ahora que estaba frente a El, no se animaba a mirar. "Francisco", le dijo Dios. ¡Jamás había percibido tanta dulzura en una voz! ¡Nunca su nombre había sonado de esa manera en boca de nadie! Sin atreverse a levantar la vista, intentaba imaginar el rostro de Dios, adivinándolo a través de esa voz tan suave y tan dulce a la vez. "¿Por qué no me mirás? Aquí estoy. ¡Este soy yo!". La calidez de la voz lo hizo perder todo temor y, lentamente, alzó su mirada.


¡Horror! ¡Ese no era Dios! ¡Era ese compañero de trabajo tan desagradable que siempre le hacía la vida imposible! ¿Qué clase de broma de mal gusto era esa? Confundido se frotó los ojos con los puños y al volver a mirar, comprobó que en realidad se trataba de aquella mujer que había golpeado a su puerta hace unos días y él le había dado unas frutas. ¡No! ¡Era el hombre que lo había insultado la semana pasada cuando casi chocan en una esquina! Una a una fueron pasando por la cara de Dios mil caras: su jefe de la oficina, la directora de la escuela de su hija, el changuito que le lavaba el auto los fines de semana, el viejito que cada mañana le pedía una moneda al salir de casa, ese amigo que lo había estafado hace unos años, su novia de la juventud....

"¿Te acordás de aquello que dije hace dos mil años: Tuve hambre y me diste de comer, estuve enfermo y no me visitaste, estuve desnudo y me vestiste, tuve sed y no me diste de beber? ¿Entendés ahora a qué me refería?". "Ahora entiendo", respondió Francisco, "Aunque no sé si ya es demasiado tarde..."

Hola este hermoso relato nos muestra donde debemos mirar para encontrar el rostro de Dios... La vida nos lo muestra a cada instante... tratemos de no ser ciegos y ciegos de corazón...

5 de junio de 2009

Prepara tu alma para la prueba


HIJO MIO, SI TE DECIDES
A SERVIR AL SEÑOR,

PREPARA TU ALMA PARA LA PRUEBA.


Mantén firme el corazón, se valiente.
No te asustes al llegarte la desgracia,

pégate a tu Señor, no lo sueltes,
y al final levantará tu alma.

Siempre acepta lo que te sobrevenga
y soporta enfermedades y pobrezas.
Porque el oro se acrisola en el fuego
y a los suyos el horno de las pruebas.


Ten confianza que el Señor va a ayudarte
si lo esperas hará llano tu camino.
Respetarlo es aprender a esperarlo
no te apartes y no te habrás caído.






4 de junio de 2009

Don Bosco nos vemos pronto...

El próximo 18 de julio la urna con la reliquia de Don Bosco, padre de la juventud y fundador de un vasto movimiento en bien de los jóvenes más pobres, llegará a la Argentina, y recorrerá durante más de tres meses un camino que unirá muchas de las ciudades en donde se encuentran las presencias salesianas.

El camino que Don Bosco realizará por nuestro país es continuación de aquel que comenzó el pasado 25 de abril en el mismo patio que lo ha visto trabajar por el bien de tantos jóvenes en Turín, Italia; y se da en el marco del 150º aniversario de la fundación de la Congregación Salesiana y la preparación del bicentenario de su nacimiento en I Becchi, Italia, en 1815.

La presencia de la urna con la reliquia de Don Bosco es una ocasión para tomar en las manos su vida, imitar su fe y su amor al Señor, y continuar el trabajo educativo, evangelizador y misionero con los jóvenes, sobre todo los más pobres, escuchando sus gritos y atendiendo a sus desafíos.

La urna que lleva esta reliquia insigne se detendrá en cada presencia salesiana donde será recibida por salesianos y laicos, que quieren encontrarse y avivar el fuego apasionado que los une con él. La Familia Salesiana quiere agradecer y rezar ante Don Bosco, haciendo memoria de la misión evangelizadora que comenzó en Argentina en 1875 y que hoy se continúa, intentando encender verdadera luz y esperanza para el futuro, a través de la preocupación por los jóvenes en el presente.

Juan Bosco quiere encontrarse con los niños, jóvenes y adultos, en cada casa que acoge, en cada parroquia que evangeliza, en cada escuela que encamina hacia la vida, y en cada patio donde se comparte la amistad y la alegría.

En la página web www.encaminocondobosco.boletinsalesiano.com.ar se podrán encontrar recursos y materiales para aprovechar en las comunidades y personalmente esta visita, y se podrá ver el itinerario del recorrido de la reliquia de Don Bosco, acompañando su camino por Argentina y descubriendo también los rostros de la presencia salesiana en el país. Se constituyó, además, una oficina de prensa, para dar respuestas a todas las inquietudes y consultas.

Equipo de Comunicación
Obra de Don Bosco en Argentina
prensa@boletinsalesiano.com.ar

extraído de http://www.salesianoslitoral.org.ar

28 de mayo de 2009

El cielo es tuyo ¿Subes o te quedas?


Al ascender al cielo Jesús no pensaba sólo en su triunfo; quería que todos los hombres subieran con Él a la patria eterna. Había pagado el precio; había escrito el nombre de todos en el cielo, también el tuyo y el mío. El cielo es mío, el cielo es tuyo. ¿Subimos o nos quedamos? ¿Eterno muladar o eterna gloria? Voy a prepararos un lugar. ¡Con qué emoción se lo dijiste! Dios preparando un lugar, tu lugar, en el cielo.

Dios creó al hombre, a ti y a mí, para que, al final, viviéramos eternamente felices en la gloria. Si te salvas, Dios consigue su plan, y tú logras tu sueño. Entonces habrá valido la pena vivir...

¡Con cuanta ilusión Jesús hubiera llevado a la gloria consigo a sus dos compañeros de suplicio! Pero sólo pudo llevarse a uno. Porque el otro no quiso...

Si Cristo pudiese ser infeliz, lloraría eternamente por aquellos que, como a Gestas, no pudo salvar. Jesús lloró sobre Jerusalén, Jesús ha llorado por ti, cuando le has cerrado la puerta de tu alma. Ojalá que esas lágrimas, sumadas a su sangre, logren llevarte al cielo.

Si tú le pides con idéntica sinceridad que el buen ladrón: “Acuérdate de mí, Señor, cuando estés en tu Reino”, de seguro escucharás también: ”Estarás conmigo en el Paraíso”. Y así, el que escribió tu nombre en el cielo podrá, por fin, decir: “Misión cumplida”.

Dios es amor. El cielo lo grita.
Lo ha demostrado mil veces y de mil formas. Te lo ha demostrado a ti; se lo ha demostrado a todos los hombres. Se lo ha probado amándoles sin medida, perdonándoles todo y siempre; regalándoles el cielo, dándoles a su Madre. Si no hemos sabido hacerlo, ya es hora de corresponder al amor. No podemos vivir sin amor. La vida sin Él es un penar continuo, una madeja de infelicidad y amarguras. Amar es la respuesta, es el sentido, amar eternamente al que infinitamente nos ha amado.

La ascensión nuestra al cielo será el último peldaño de la escalera; será la etapa final y feliz, sin retorno ni vuelta atrás. Debemos pensar en ella, soñar con ella y poner todos los medios para obtenerla. Todo será muy poco para conquistarla. Después del cielo sólo sigue el cielo. Después del Paraíso ya no hay nada que anhelar o esperar. Todos nuestros anhelos más profundos y entrañables, estarán, por fin, definitivamente cumplidos. Entonces, ¿te interesa el cielo?

¿A quién debo una felicidad tan grande? ¿A qué precio me lo ha conseguido. ¿Qué he hecho hasta ahora por el cielo? ¿Qué hago actualmente para asegurarlo? Y, en adelante, ¿qué pienso hacer?

Al final de la vida lo único que cuenta es lo hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos. “Yo sé que toda la vida humana se gasta y se consume bien o mal, y no hay posible ahorro. Los años son ésos y no más, y la eternidad es lo que sigue a esta vida. Gastarnos por Dios y por nuestros hermanos en Dios es lo razonable y seguro”.


Fuente: Catholic.net
Autor: P. Mariano de Blas LC

24 de mayo de 2009

Siempre Nuestro Auxilio: 24 de mayo

A María en su día venimos con toda nuestra fe a rezarle esta oración de confianza. Depositemos siempre nuestro corazón en sus manos, ya que ella intercederá simpre ante su Amoroso Hijo para lograr nuestro perdón. Siempre es y será nuestro AUXILIO.

Madre mía de mi vida,
auxilio de los cristianos,
la pena que me atormenta,
pongo en tus benditas manos.
(Ave María)

Tú que sabes mis secretos,
pues todos te los confío,
da la paz a los turbados
y alivio al corazón mío.
(Ave María)

Y aunque tu amor no merezco,
nadie recurre a Ti en vano,
pues eres Madre de Dios
y Auxilio de los cristianos.
(Ave María)



20 de mayo de 2009

¿DONDE ESTAN LAS MANOS DE DIOS?

Cuando observo el campo sin arar, cuando los aperos de labranza están olvidados, cuando la tierra está quebrada y abandonada, me pregunto: ¿dónde estarán las manos de Dios? Cuando observo la injusticia, la corrupción, el que explota al débil; cuando veo al prepotente pedante enriquecerse del ignorante y del pobre, del obrero y del campesino, carentes de recursos para defender sus derechos, me pregunto: ¿ dónde estarán las manos de Dios? Cuando contemplo a esa anciana olvidada; cuando su mirada es nostalgia y balbucea todavía algunas palabras de amor por el hijo que la abandonó, me pregunto: ¿ dónde estarán las manos de Dios? Cuando veo al moribundo en su agonía lleno de dolor; cuando observo a su pareja y a sus hijos deseando no verle sufrir; cuando el sufrimiento es intolerable y su lecho se convierte en un grito de súplica de paz, me pregunto: ¿dónde estarán las manos de Dios? Cuando miro a ese joven antes fuerte y decidido, ahora embrutecido por la droga y el alcohol, cuando veo titubeante lo que antes era una inteligencia brillante y ahora harapos sin rumbo ni destino, me pregunto: ¿dónde estarán las manos de Dios? Cuando a esa chiquilla que debería soñar en fantasías, la veo arrastrar su existencia y en su rostro se refleja ya el hastío de vivir, y buscando sobrevivir se pinta la boca y se ciñe el vestido y sale su cuerpo a vender, me pregunto: ¿dónde estarán las manos de Dios? Cuando aquel pequeño a las tres de la madrugada me ofrece su periódico, su miserable cajita de dulces sin vender, cuando lo veo dormir en la puerta de un zaguán titiritando de frío, con unos cuantos periódicos que cubren su frágil cuerpecito, cuando su mirada me reclama una caricia, cuando lo veo sin esperanzas vagar con la única compañía de un perro callejero, me pregunto: ¿dónde estarán las manos de Dios? Y me enfrento a El y le pregunto: ¿dónde están tus manos Señor? para luchar por la justicia, para dar una caricia, un consuelo al abandonado, rescatar a la juventud de las drogas, dar amor y ternura a los olvidados? después de un largo silencio, escuché su voz que me reclamó ¿no te das cuenta que tú eres mis manos?, atrévete a usarlas para lo que fueron hechas, para dar amor y alcanzar estrellas". Y comprendí que las manos de Dios somos “TU y YO” , los que tenemos la voluntad, el conocimiento y el coraje para luchar por un mundo más humano y justo, aquellos cuyos ideales sean tan altos que no puedan dejar de acudir a la llamada del destino, aquellos que desafiando el dolor, la crítica y la blasfemia se reten a sí mismos para ser las manos de Dios. Señor, ahora me doy cuenta que mis manos están sin llenar, que no han dado lo que deberían dar, te pido perdón por el amor que me diste y que no he sabido compartir, las debo usar para amar y conquistar la grandeza de la creación. El mundo necesita esas manos, llenas de ideales y estrellas, cuya obra magna sea contribuir día a día a forjar una nueva civilización, que busquen valores superiores, que compartan generosamente lo que Dios nos ha dado y puedan al final llegar vacías, porque entregaron todo el amor para lo que fueron creadas, y Dios seguramente te dirá: ¡ESAS SON MIS MANOS!

6 de mayo de 2009

PERDON POR NO ESTAR AQUI


"Había una vez una mujer muy piadosa, que infaltablemente acudía todas las mañanas a rezar a la capilla de su barrio. Día tras día, lloviese o hiciese sol, estuviera sana o enferma, pasase lo que pasase, como un reloj, a las siete en punto de la mañana, era la primera persona en llegar a la capilla, empujar la puerta y entrar a rezar.

Una mañana, despertó sobresaltada. ¡Se había dormido! ¡Eran las siete menos diez, y no llegaría a horario a su cita diaria! A toda carrera se levantó, se peinó a las apuradas y se vistió como pudo. Con la ropa medio arrugada y los cabellos medio desordenados salió velozmente de su casa y enfiló rumbo a la capilla. Apenas hubo salido, casi tropieza con un viejito que venía a penas en una bicicleta, y al cruzarse con ella perdió el control del vehículo y cayó de boca al suelo. Lamentablemente la mujer iba muy apurada como para detenerse, así que apenas logró esbozar una disculpa y continuar en su carrera.

Una cuadra después, se le cruzó una mujer que le pidió una ayuda para poder pagar una consulta en el hospital. "Perdone, estoy apurada" alcanzó a decir sin detenerse y continuó su veloz marcha. Apenas hubo logrado zafar de la mujer, se le cruzó un niñito que le pidió un poco de pan. "Disculpá, hijito, pero tengo una cita con Dios y no puedo llegar tarde. Otra vez será", y siguió su interrumpido camino.

Cuando por fin llegó a la capilla, miró de reojo el reloj. ¡Eran las siete en punto! ¡¡Lo había logrado!! Embargada por la emoción de no haber fallado a su cita, empujó como de costumbre la puerta de la capilla, pero... no se abrió. Volvió a empujar con más fuerza, y nada. ¡Qué extraño! Jamás en los doce años que llevaba con su diaria rutina, había encontrado la puerta cerrada. De pronto notó que había una nota clavada con una chinche en la puerta de la capilla. Desconcertada, la desclavó y la leyó. La nota, garrapateada como con apuro decía:

"Perdón por no estar aquí. Esta mañana tuve un accidente en la bicicleta, y encima después no pude conseguir plata para ir al hospital, ni un poco de pan para desayunar, así que es probable que llegue un poco tarde. Firma: Dios".

Antony de Mello


27 de abril de 2009

En el Mes de María Auxiliadora


El 24 de abril iniciamos el mes de María Auxiliadora, finalizando el 24 de Mayo con una gran fiesta en su día. Esta fiesta de la Virgen María, Auxiliadora de los Cristianos, fue instituída por Pío VII, para perpetuar el recuerdo de su entrada en Roma, el 24 de mayo de 1814, de regreso de su cautiverio en Francia por obra y opresión de Napoleón I. También tiene por objeto agradecer a la Virgen María, su continua protección del pueblo cristiano contra los moros, turcos, herejes y enemigos declarados de la cristiandad.

Es nuestra mamá, la que Don Bosco nos dió a conocer y Jesús nos regalo como MADRE y AUXILIO.


Oración de Ofrecimiento

Enséñame, oh María Auxiliadora, a ser dulce y bueno en todos los acontecimientos de mi vida; en los desengaños, en el descuido de otros, en la falta de sinceridad de aquellos en quienes creí, en la deslealtad de aquellos en quienes confié.

Ayúdame a olvidarme de mí mismo para pensar en la felicidad de otros; a ocultar mis pequeños sufrimientos de tal modo que sea yo el único que los padezca.

Enséñame a sacar provecho de ellos, a usarlos de tal modo que me suavicen, no me endurezcan ni me amarguen; que me hagan paciente y no irritable; que me hagan amplio en mi clemencia y no estrecho y despótico. Que nadie sea menos bueno, menos sincero, menos amable, menos noble, menos santo por haber sido mi compañero de viaje en el camino hacia la vida eterna. Amén.

22 de abril de 2009

La esperanza ante lo difícil


La esperanza “sirve” sobre todo cuando el corazón tiene ante sí dificultades y pruebas de importancia.

Lo fácil no es objeto de esperanza, porque sabemos que está a la mano, que se consigue en seguida, que las puertas están abiertas, que el espíritu y el cuerpo tienen la energía necesaria para alcanzar la meta. Pero cuando vemos el objetivo rodeado de dificultades, cuando tocamos nuestra propia debilidad, cuando percibimos la acción de personas o de circunstancias que hacen difícil y lejano el triunfo, es cuando más necesitamos la virtud de la esperanza.

En la vida humana miles de deseos están acompañados por una auténtica nube de obstáculos. En ocasiones, el modo de pensar “realista” nos lleva a reconocer que es casi imposible dar un paso adelante, que no vale la pena seguir en la lucha por algo inalcanzable. En otras ocasiones, con un mayor esfuerzo, con un poco (o con un mucho de esperanza) seríamos capaces de reavivar la voluntad y reunir energías para seguir en la lucha por conquistar algo bueno y noble que merece lo mejor de nuestra vida.

La sociedad necesita corazones que no se rindan ante las pruebas, que no se acobarden ante los reproches, que no se hundan entre lamentaciones y “quisieras” sin decisiones concretas. El mundo necesita hombres y mujeres con una esperanza ardiente, llena de luz, llena de valentía, que sepan mirar más allá de las dificultades para renovar la lucha, a pesar de las heridas que la batalla va dejando en la propia carne.

Desde la fe cristiana, sabemos que la meta verdadera y feliz a la que todo ser humano es invitado se llama Dios, que es Padre y Redentor. Y porque reconocemos que el Hijo de Dios quiso pasar por el dolor humano, tomó nuestra carne débil y sufriente, recorrió nuestros caminos polvorientos y sintió la sed tras la larga marcha de la vida, también sabemos que la esperanza cuenta con el mejor de los Amigos, de los aliados, de los compañeros.

No somos peregrinos ilusos que van tras un espejismo de engaños. Somos bautizados tocados por una Cruz que no fue la última página de la historia, sino el culmen del Amor bañado de esperanza. Tras la tristeza del Gólgota viene la alegría de la Pascua. Esa es la gran esperanza que tenemos los cristianos, por la que caminamos entre luces y sombras, entre obstáculos y caídas. Los ojos del alma miran hacia el frente, llenos de esperanza. Descubren así un horizonte en el que brilla la aurora que nos invita a dar nuevos pasos en la lucha por el bien, por la verdad, por la justicia, por el amor eterno.

P. Fernando Pascual
Fuente: catholic.net

17 de abril de 2009

YO PENSE...

Señor:

Pensé que la vida era fácil y no lo es
Pensé que nunca iba a fallar y falle una y otra vez
Pensé que nunca iba a necesitar tu ayuda y vos me la diste ayer, hoy y siempre
Pensé que nunca iba a necesitar un hombro para llorar y vos me lo supiste dar
Pensé que nunca iba a necesitar a nadie y no fue así hoy más que nunca necesito que estés al lado mío
Pensé que en esta misión las cosas iban a hacer difícil y no lo es ni lo será estando al lado tuyo
Pensé que nunca iba a decir esto pero hoy te lo digo, te quiero, te extraño, simplemente te AMO.


Félix Subelza