1 de abril de 2009

Al Divino y buen Jesús

Es muy bueno y placentero

Habitar en comunión;

Es divino, es hermoso

Ser de un solo corazón.

No buscando ya lo nuestro

Sino el bien de los demás;

El ejemplo del Maestro,

Imitarlo más y más.

Perdonando las ofensas

Y olvidándolas también

Deben ya quedar suspensas

Procurémonos el bien.

Reduciendo a la memoria

Al Divino y buen Jesús:

No buscó jamás su gloria,

Prefiriendo aun la cruz.

El pecado nos dividió,

Tristes huellas nos dejó,

Mas el Cristo nos restauró,

Con su amor nos ató



Arturo Borja Anderson

25 de marzo de 2009

BUSCANDO EL OCEANO

Este es un lindo cuento reflexivo, espero que les guste

"Usted perdone", le dijo un pez a otro. "Es usted más viejo que yo, y con más experiencia que yo, y probablemente podrá usted ayudarme. Dígame: ¿dónde puedo encontrar eso que llaman Océano? He estado buscándolo por todas partes sin resultado".

"El océano", respondió el viejo pez, "es donde estás ahora mismo".

"¿Esto?", replicó el joven pez totalmente desilusionado. "Pero si esto no es más que agua…. Lo que yo busco es el Océano!", y se marchó a buscar en otra parte.

¡Deja de buscar, pequeño pez! No hay nada que buscar. Sólo tienes que estar tranquilo, abrir los ojos y mirar. ¡No puedes dejar de verlo!

Para encontrar a Dios tenemos que buscarlo y verlo con el corazón

20 de marzo de 2009

Lo Bueno Que Hay en Vos - E. Meana SDB


Te cuento que en un invierno
(algún invierno del alma, ya sabés,
en que peleás con vos mismo,
en que te anulás, y en vos nada bueno ves),

Vino al rescate un hermano:
viéndome ciego de mí, se compadeció.
"Dejá a los otros -me dijo-
que encuentren y tomen lo bueno que hay en vos",

¡Lo bueno que hay en vos!
Ese milagro único que sos.
Misterio que hay en vos...
Tu manantial, que nos fluye desde Dios.
¡Lo bueno que hay en vos!
Que a veces está oculto para vos.
Lo hermoso que hay en vos...
¡Deja que tomen lo bueno que hay en vos!
(Lo bueno que hay
en cada cual,
y en mí y en vos!).


Herida y sin aceptarse,
tu alma baja a su sótano, y allí
olvida el bien de su vida...
“¡No hay nada digno de ser amado en mí!"

Amnesia autodestructiva,
que el amor y la memoria podrán curar.
Memoria de tantos bienes...
Amor que se alegra y comparte la vida que hay.


Cuando esa niebla te pierda...
Cuando parezca que sólo, a tu alrededor,
sea lícito el pesimismo,
y vale muy poco una vida y ya no es un don...

¡Déjame ir a tu rescate,
cuando esa nada ahogue tu corazón!
Sean mis ojos tu espejo
... y vuelvas a ver lo valioso que hay en vos.



18 de marzo de 2009

Joven, libertad y ¿dinero?

Resulta para muchos muy difícil compaginar la libertad con el dinero. Con frecuencia la única parrilla de salida lo constituye el vil metal. Los chicos y las chicas han cambiado mucho desde hace algún tiempo para acá. Hace años buscaban temas de conversación que les afectaban personalmente. Tenían ideales que les mantenían en actitudes humanitarias y sensibilizados con todos los semejantes.

Hoy no se habla de jóvenes en abstracto, sino de grupos, de bandas, de pandillas. Ellos mismos se dividen en territorios marcados. Pues bien, esta división se hace en base al dinero y de su facilidad en adquirirlo.


Hay quienes llevan dinero siempre en el bolsillo y otros que no. Los hay que se compran ropa de “marca” y otros que se visten como pueden. La distinción social se hace cada vez más fuerte. Y es el dinero el que divide a las clases acomodadas y su mismo estilo de vida.

Lectura del dinero
Los jóvenes se reúnen hoy día en grupos diversos. Y lo hacen no según los resultados escolares, ni por el deporte de competición, sino por las salidas, placeres y lugares que les permiten el dinero. Es curioso que las familias acomodadas les dan menos dinero que las ocupadas en trabajos. Estas últimas les dan con facilidad el dinero para compensar su falta de relación y de afecto.


Los jóvenes, intuitivos, se dan cuenta de esta realidad. Son conscientes de que el dinero reemplaza el mundo de los afectos. De esta falta de relación familiar se pasa a la relación con los colegas en las discotecas y lugares de ocio, en donde no se aprende , por supuesto, a madurar la afectividad.


El dinero se ha convertido en una forma de jerarquizar a los hombres y su clase social. Se tiene la manía de enjuiciar a los demás según vistan y según el dinero que lleven a mano. El dinero es una parrilla de valor.

Cristianamente, esta actitud es opuesta a las ideas de los evangelistas y de Jesús, su inspirador, porque estima a los hombres según los medios económicos y no según lo que valen y son por sí mismos.

Sus placeres en el tiempo libre o de ocio
Generalmente, el joven habla de lo que le gusta. No entienden este mundo sin dinero. Lo ven como algo normal. Los hay que se sacrifican durante el verano con un trabajo de camareros o cosa parecida con tal de tener dinero durante la época de estudios. Los que trabajan son pocos. La mayoría considera que los padres tienen la obligación de darles el dinero que necesitan.


Todo lo que no sea dinero a disposición, lo toman como una sacrificio innecesario y un ascetismo arcaico y retrógrado. El placer del dinero es un maestro despiadado e implacable.


Todo les parece venido del cielo
Hay chicos y chicas a los que los abuelos o parientes cercanos les pagan el permiso del carné de conducir. Y como están habituados a celebrar todo, convocan a sus amistades para celebrarlo sin a veces darle las gracias a quien les dio el dinero.


Este ha llegado ser un símbolo de las relaciones entre los hombres. Cuando el símbolo es demasiado desequilibrado, la consecuencia es clara: las relaciones humanas están viciadas. menudo se cae en la idolatría de los héroes deportivos y de sus millones. Se aprecia más a estos mitos que a la reciprocidad, al intercambio, al compartir.

¿Qué das de lo que recibes? Pregunta fundamental para sentirse libre de verdad.
Pero la gran mayoría cree que sin dinero no tienen dignidad, ni se pueden relacionar con sus amigos y amigas. Y si les hablas de que los hombres son iguales en dignidad y que los frutos de la tierra pertenecen a todos, que el dinero no es un fin en sí mismo si no se comparte con los demás, este lenguaje les sabe a chino.

No obstante, no hay que desfallecer en esta tarea educativa, política y social, evangélica y humana.


La persona se mide por lo que gana y no por lo que vale y es. La libertad del desprendimiento es una ascesis incomprensible para ellos y ellas. Saben- muchos al menos- que el Evangelio es duro y exigente, pero piensan que no es para ellos. El dinero es la medida de todo. La vida es una plataforma para ganar mucho dinero. Así te consideran bien esta sociedad. La pobreza es abominable.




9 de marzo de 2009

Las drogas y el alcohol en el adolescente

En un mundo que se encuentra en crisis, donde los valores se van oscureciendo, donde cada vez más familias se encuentran divididas, donde la ley del gusto y disgusto se ha vuelta una norma de vida; muchos jóvenes ante la experiencia de sin sentido, de frustración, en vez de enfrentar y responder al porqué de lo que su interior percibe, optan por "hacerse los locos" buscando mil maneras para huir de esa realidad que "incomoda".

El mundo de hoy le brinda al adolescente diversas formas para fugar de su interior, de lo que realmente lo compromete. El alcohol y las drogas se está volviendo unas de las maneras más usuales con lo que el adolescente busca "olvidar" la voz de su conciencia.


Todo tipo de uso -ya sea poco o mucho- se debe considerar como peligroso, puesto que no se puede predecir quiénes desarrollarán problemas serios. La clave es saber rechazarlos desde el inicio, pero el "decir no" no es suficiente.


Algunos jóvenes están en "mayor riesgo" que otros de desarrollar problemas relacionados con el alcohol y las drogas. Encabezan la lista aquellos cuyas familias tienen ya un historial de Abuso de Substancias.


Los productos legalmente disponibles incluyen las bebidas alcohólicas (para los mayores de 18), el tabaco (la edad legal varía), algunos medicamentos por receta médica, inhalantes y medicinas de venta libre para la tos, la gripe, el insomnio y para adelgazar. Las drogas ilegales incluyen la marihuana, la cocaína/"crack", LSD, PCP, los derivados del opio, la heroína y las "drogas diseñadas"


Según investigaciones, los jóvenes que comienzan a fumar o bebes desde temprana edad corren un grave riesgo. A estas sustancias se les denomina las "drogas del umbral", puesto gran cantidad de vez termina en la marihuana y de ahí a otras drogas.




Esto es un gran problema del mundo actual, en el que la responsabilidad es compartida. Tanto los padres como la sociedad en su conjunto debe tener conciencia ante la gravedad del hecho. Pero es necesario, buscar primero soluciones educativas y afuectuosas ante los diversos problemas que afronta la juventud de hoy. Los males son muchos y las soluciones pocas y poco efectivas... Debemos "generar conciencia" de las consecuencias del consumo de drogas.

7 de marzo de 2009

La amistad es un don y un misterio

El hombre ha sido creado como un ser en relación, proyección y realización. Nadie se puede privar de la relación con otras personas, animales, cosas y la naturaleza en general. El hombre no es un ser isla que puede mantenerse solitario al tiempo y al espacio en el que vive, crece y se desarrolla. Ya que de cualquier otro modo, no sería posible un crecimiento armónico y un desarrollo pleno, su vivir sería una existencia vacía y sin sentido. Es por eso, que el hombre y la mujer necesitan un mínimo de relación que le permita proyectarse como tal, es decir, si es infante, como niño; si es un adolescente o joven, pues como tal; si es adulto o anciano, pues como corresponde a su edad.

La Amistad pues, no tiene edad, sexo o condición social. Por eso, como valor innato del ser humano de crecer y plenificarse en su relación y realización, la amistad proyecta desde lo más íntimo del corazón y revela lo que es el misterio de cada hombre y mujer, entre quienes se da espontáneamente una auténtica relación de amistad. La amistad entendida así es un DON y un MISTERIO, que no depende de un solo individuo, sino de ambos. La amistad pues, no se inventa, no se forza, ni mucho menos se anda de ofrecida banalmente. Desde este sentido la auténtica amistad, que humaniza las relaciones interpersonales, es la que sólo es posible entre los Seres Humanos, independientemente de la edad, sexo o condición social. Sería ilógico y deshumanizante querer sostener una amistad profunda con cualquier animal, al que simpáticamente se le llama "mascota" (perro, gato, loro, pez, etc.), o algún objeto o cosa, ya que el mínimo de relación amistosa, por muy buena que ésta pareciera, no llenaría los más grandes anhelos de la persona, como: el diálogo, la confianza, el compartir mutuo, la comprensión, el consejo, el apoyo moral, etc., respecto al animal u objeto con quien se cree ser amigos. En cambio, la amistad entre las personas surte el efecto y la satisfacción de tener en cualquier momento crítico de la vida, siempre una mano amiga y un hombro en quien descansar y sobrellevar las cargas de la vida.

Es así, que cualquier animal, objeto o cosa por muy cercanos que sean para mí siempre quedarían cortos ante tales anhelos propios de todo ser humano. Comprender pues, que la amistad es un DON de Dios y un MISTERIO, que como tal no se inventa, atreviéndome a sostener que ni aún así nace o se hace, como muchas veces se cree que yo solo tendré un amigo (a) cuando me nazca tenerlo, y a quien quiera ofrecerla o cuando desee hacerla o entrabarla la buscaré incansablemente, aunque tenga que agotar los recursos habidos y por haber en la búsqueda de uno o varios amigos (as). Aquí es donde se encuentra la razón por la cual sostengo que la amistad es un DON. Como DON la amistad es un regalo que tiene su fuente y culmen en Dios, creador del hombre a su imagen y semejanza (Gen. 1, 26). Sólo Dios Autor de todo el universo, modelo de toda relación divina y humana, entre su Hijo Jesucristo y en comunión con el Espíritu Santo (Jn. 1, 1-10), es quien ofrece continuamente este regalo a todo hombre y a toda mujer que se abre -¡cual flor del campo!- en gratitud a recibir en su persona y en su corazón el DON de la amistad, consciente de su Autor y Fuente. Por eso, la amistad como DON se AGRADECE, se CULTIVA y se COMPARTE.

1. SE AGRADECE: Porque ¿Quién es digno de una auténtica y profunda amistad? Amigo solo uno, pues ese uno entre mil es como el número premiado ofrecido en gratitud, que viene a mi encuentro y yo salgo a su encuentro.

2. SE CULTIVA: Es obvio que todo crecimiento requiere de un proceso, de aquí la necesidad de cultivar la amistad a través del diálogo, la confianza, el respeto mutuo, el cariño, el afecto mutuo, etc. Valores que requieren de una cierta dosis constante de repuesta y entrega personal.

3. SE COMPARTE: La auténtica amistad siempre es abierta hacia los demás, nunca se cierra en sí misma, debe ser como una cédula viva que, se alimenta en sí misma y alimenta a los demás, contagiando positivamente a los otros de valores y promoviendo un ambiente sano y fraterno.

La amistad como MISTERIO debe entenderse a partir de su culmen. Si viene de Dios es porque conduce a Dios. Nadie sabe a ciencia cierta el ¿CUÁNDO, CÓMO Y DÓNDE? se da exactamente la amistad.

. ¿Cuándo viene a mí como regalo?
. ¿Cómo hay que agradecerla y cultivarla?
. ¿Dónde hay que compartirla?

Por eso, la amistad es un MISTERIO, ya que no se limita al tiempo y al espacio de la historia humana, sino que es capaz de romper estos parámetros y fronteras geográficas llevando a las personas a trascenderse, más allá de lo que son capaces, creando una auténtica amistad entre hombres y mujeres de toda raza, lengua, pueblo y nación (Apoc. 5,9), aún así sea del credo que sea. Ahora podremos comprender lo que dice un pensamiento anónimo: "Las distancias no deben separar a los amigos, porque la amistad es el puente de Corazón a Corazón"

Comprender la amistad así, nos dará la certeza de poder construir un mundo de justicia y de paz, una sociedad más humana en la que se promueva la dignidad de las personas, NO a costa de intereses egoístas e indiferentes a los intereses de los marginados, desposeídos y desprotegidos. Pedir al Autor de la Vida y de la Amistad, que nos haga ser auténticos Amigos en Él y con Él, para cooperar con su Hijo Jesucristo en la redención y salvación del mundo, realizando desde nuestra vocación concreta a la que hemos sido llamados, y por la cual hemos optado libre y conscientemente hasta el final de los tiempos, esto sí que será garantizar una calidad humana y cristiana en nuestras relaciones de Amistad con Dios y con los hombres de cada generación futura, agradeciendo la pasada y viviendo la presente en plenitud de vida y amor.

AMIGOS PARA SIEMPRE

¡QUIEN TIENE A DIOS POR AMIGO LO TIENE TODO!


Autor: Tito de los Santos Hernández López
Fuente: Catholic.net

4 de marzo de 2009

ORACION DE ENTREGA A DIOS


Padre, me pongo en tus manos,
haz de mí lo que quieras,
sea lo que sea, te doy las
gracias.

Estoy dispuesto a todo,
lo acepto todo,
con tal que tu voluntad se cumpla en mí,
y en todas tus criaturas.

No deseo nada más, Padre.

Te confío mi alma,
te la doy con todo el amor
de que soy capaz,
porque te amo.

Y necesito darme,
ponerme en tus manos sin medida,
con una infinita confianza,
porque Tú eres mi Padre.



Beato Charles d Foucauld

27 de febrero de 2009

¿Qué significa ser joven?

SER JOVEN SIGNIFICA ser dueños de nuestro presente y estar dispuestos a desafiar nuestro porvenir. Aceptar las circunstancias sin envidiar ni protestar, admitir la maravilla que somos y lanzarnos a conquistar nuestro destino.

SER JOVEN ES buscar incansablemente nuestro ser y entregar la vida para hacemos a nosotros mismos. Jamás sacrificar nuestra vocación por complacer a alguien y estar dispuesto a pagar la colegiatura para lograr nuestra plena realización.

SER JOVEN ES tener el valor de realizar nuestro ser a pesar de las circunstancias, los críticos y los escépticos. Jamás hacerse víctima de los demás y entender que el valor no es para morir sino para decirle sí a la vida.

SER JOVEN ES abrir nuevos caminos, aventurarse con audacia a probar lo nunca antes intentado. Luchando aun a pesar de nuestros miedos para lograr lo que deseamos, asumiendo los riesgos y las consecuencias.

SER JOVEN SIGNIFICA ser libre, dirigiendo nuestra vida al destino por nosotros elegido y asumiendo la responsabilidad de nuestras decisiones. Es ejercer en cada momento nuestra libertad y ser los únicos responsables de nuestras acciones renunciando a cualquier tipo de esclavitud, vicio, adicción, manipulación o sometimiento que degrade nuestro ser.

SER JOVEN ES levantarse ante cada adversidad con un espíritu indomable, aprendiendo de nuestros fracasos pero jamás dándonos por vencidos, luchando hasta alcanzar la cima anhelada. Es la capacidad de convertir cada fracaso en victoria aprendiendo de nuestras fallas y no perder jamás de vista la cumbre que deseamos conquistar.

SER JOVEN ES buscar desafíos y enfrentarse a retos extraordinarios con tal entusiasmo que los más intricados obstáculos sean afrontados con una férrea disciplina, con una determinación absoluta y una sonrisa en los labios. La perseverancia es el talento de los triunfadores, la disciplina es la colegiatura para llegar al éxito.

SER JOVEN ES nunca darse por vencido, aun cuando la adversidad esté a punto de derrotarnos, en el último instante buscar el impulso final para lograr la conquista. La única diferencia entre los perdedores y los triunfadores es que los primeros casi lo logran y los triunfadores si lo lograron.

SER JOVEN ES ser capaz de amar sin limitaciones y luchar hasta el fin por nuestros sueños. El amor auténtico se basta a sí mismo y sin importar reciprocidad, se da sin limitación alguna.

SER JOVEN ES luchar por un mundo más humano, es ofenderse ante la miseria, protestar ante la injusticia, es tender una mano al necesitado, es enjugar las lágrimas de un niño abandonado y conducir su destino a un futuro de realización.

SER JOVEN SIGNIFICA tener un corazón generoso y dar todo, hasta lo que nos hace falta, por alcanzar una estrella, es sacrificio sin límites, es la fuerza hecha acción para cumplir nuestro destino con Dios y con la humanidad.

SER JOVEN ES: GENEROSIDAD – ALEGRÍA – FRESCURA – SUEÑOS – FUERZA – ÍMPETU – LUCHA - ÉTICA – CARÁCTER - FRATERNIDAD - IDEALES Y AMORSER SIEMPRE JOVEN ES LA EXPRESIÓN MAS SUBLIME DE LA PRESENCIA DE DIOS.



Miguel Ángel Cornejo

24 de febrero de 2009

Morir más no pecar: Santo Domingo Savio

Aquí les dejo una pequeña biografía de Santo Domingo Savio, joven y santo. Modelo de juventud, que dejó entrar en su corazón el amor infinito de Dios. Virtuoso y obediente, enemigo hasta la muerte del pecado. Ojalá muchos de nosotros lo tomemos como modelo de fe para alcanzar la dicha de encontrarnos con nuestro Padre Dios en la eternidad estando "siempre alegres"

Domingo significa: El que está consagrado al Señor.

Entre los miles de alumnos que tuvo el gran educador San Juan Bosco, el más famoso fue Santo Domingo Savio, joven estudiante que murió cuando apenas le faltaban tres semanas para cumplir sus 15 años.

Nació Domingo Savio en Riva de Chieri (Italia) el 2 de abril de 1842. Era el mayor entre cinco hijos de Ángel Savio, un mecánico muy pobre, y de Brígida, una sencilla mujer que ayudaba a la economía familiar haciendo costuras para sus vecinas.

Desde muy pequeñín le agradaba mucho ayudar a la Santa Misa como acólito, y cuando llegaba al templo muy de mañana y se encontraba cerrada la puerta, se quedaba allí de rodillas adorando a Jesús Eucaristía, mientras llegaba el sacristán a abrir.

El día anterior a su primera confesión fue donde la mamá y le pidió perdón por todos los disgustos que le había proporcionado con sus defectos infantiles. El día de su primera comunión redactó el famoso propósito que dice: "Prefiero morir antes que pecar".

A los 12 años se encontró por primera vez con San Juan Bosco y le pidió que lo admitiera gratuitamente en el colegio que el santo tenía para niños pobres. Don Bosco para probar que tan buena memoria tenía le dio un libro y le dijo que se aprendiera un capítulo. Poco tiempo después llegó Domingo Savio y le recitó de memoria todo aquel capítulo. Y fue aceptado. Al recibir tan bella noticia le dijo a su gran educador: "Ud. será el sastre. Yo seré el paño. Y haremos un buen traje de santidad para obsequiárselo a Nuestro Señor". Esto se cumplió admirablemente.

Un día le dijo a su santo confesor que cuando iba a bañarse a un pozo en especial, allá escuchaba malas conversaciones. El sacerdote le dijo que no podía volver a bañarse ahí. Domingo obedeció aunque esto le costaba un gran sacrificio, pues hacía mucho calor y en su casa no había baño de ducha. Y San Juan Bosco añade al narrar este hecho: "Si este jovencito hubiera seguido yendo a aquel sitio no habría llegado a ser santo". Pero la obediencia lo salvó.

Cierto día dos compañeros se desafiaron a pelear a pedradas. Domingo Savio trató de apaciguarlos pero no le fue posible. Entonces cuando los dos peleadores estaban listos para lanzarse las primeras piedras, Domingo se colocó en medio de los dos con un crucifijo en las manos y les dijo: "Antes de lanzarse las pedradas digan: <>". Los dos enemigos se dieron la mano, hicieron las paces, y no se realizó la tal pelea. Por muchos años recordaban con admiración este modo de obrar de su amiguito santo.

Cada día Domingo iba a visitar al Santísimo Sacramento en el templo, y en la santa Misa después de comulgar se quedaba como en éxtasis hablando con Nuestro Señor. Un día no fue a desayunar ni a almorzar, lo buscaron por toda la casa y lo encontraron en la iglesia, como suspendido en éxtasis. No se había dado cuenta de que ya habían pasado varias horas. Tanto le emocionaba la visita de Jesucristo en la Santa Hostia.

Por tres años se ganó el Premio de Compañerismo, por votación popular entre todos los 800 alumnos. Los compañeros se admiraban de verlo siempre tan alegre, tan amable, y tan servicial con todos. El repetía: "Nosotros demostramos la santidad, estando siempre alegres".

Con los mejores alumnos del colegio fundó una asociación llamada "Compañía de la Inmaculada" para animarse unos a otros a cumplir mejor sus deberes y a dedicarse con más fervor al apostolado. Y es curioso que de los 18 jóvenes con los cuales dos años después fundó San Juan Bosco la Comunidad Salesiana, 11 eran de la asociación fundada por Domingo Savio.

En un sueño - visión, supo que Inglaterra iba a dar pronto un gran paso hacia el catolicismo. Y esto sucedió varios años después al convertirse el futuro cardenal Newman y varios grandes hombres ingleses al catolicismo. Otro día supo por inspiración que debajo de una escalera en una casa lejana se estaba muriendo una persona y que necesitaba los últimos sacramentos. El sacerdote fue allá y le ayudó a bien morir.

Al corregir a un joven que decía malas palabras, el otro le dio un bofetón. Domingo se enrojeció y le dijo: "Te podía pegar yo también porque tengo más fuerza que tú. Pero te perdono, con tal de que no vuelvas a decir lo que no conviene decir". El otro se corrigió y en adelante fue su amigo.
Un día hubo un grave desorden en clase. Domingo no participó en él, pero al llegar el profesor, los alumnos más indisciplinados le echaron la culpa de todo. El profesor lo regañó fuertemente y lo castigó. Domingo no dijo ni una verdad, el profesor le preguntó por qué no se había defendido y él respondió: "Es que Nuestro Señor tampoco se defendió cuando lo acusaron injustamente. Y además a los promotores del desorden sí los podían expulsar si sabían que eran ellos, porque ya han cometido faltas. En cambio a mí, como era la primera falta que me castigaban, podía estar seguro de que no me expulsarían". Muchos años después el profesor y los alumnos recordaban todavía con admiración tanta fortaleza en un niño de salud tan débil.

La madre de San Juan Bosco, mamá Margarita, le decía un día a su hijo: "Entre tus alumnos tienes muchos que son maravillosamente buenos. Pero ninguno iguala en virtud y en santidad a Domingo Savio. Nadie tan alegre y tan piadoso como él, y ninguno tan dispuesto siempre a ayudar a todos y en todo".

San Juan Bosco era el santo de la alegría. Nadie lo veía triste jamás, aunque su salud era muy deficiente y sus problemas enormes. Pero un día los alumnos lo vieron extraordinariamente serio. ¿Qué pasaba? Era que se alejaba de su colegio el más amado y santo de todos sus alumnos: Domingo Savio. Los médicos habían dicho que estaba tosiendo demasiado y que se encontraba demasiado débil para seguir estudiando, y que tenía que irse por unas semanas a descansar en su pueblo. Cada mes, en el Retiro Mensual se rezaba un Padrenuestro por aquel que habría de morir primero. Domingo les dijo a los compañeros: "el Padrenuestro de este mes será por mí". Nadie se imaginaba que iba a ser así, y así fue. Cuando Dominguito se despidió de su santo educador que en sólo tres años de bachillerato lo había llevado a tan grande santidad, los alumnos que lo rodeaban comentaban: "Miren, parece que Don Bosco va a llorar". - Casi que se podía repetir aquel día lo que la gente decía de Jesús y un amigo suyo: "¡Mirad, cómo lo amaba!".

Domingo Savio estaba preparado para partir hacia la eternidad. Los médicos y especialistas que San Juan Bosco contrató para que lo examinaran comentaban: "El alma de este muchacho tiene unos deseos tan grandes de irse a donde Dios, que el débil cuerpo ya no es capaz de contenerla más. Este jovencito muere de amor, de amor a Dios". Y así fue.

El 9 de marzo de 1857, cuando estaba para cumplir los 15 años, y cursaba el grado 8º. De bachillerato, Domingo, después de confesarse y comulgar y recibir la Unción de los enfermos, sintió que se iba hacia la eternidad. Llamó a su papacito a que le rezara oraciones del devocionario junto a su cama (la mamacita no se sintió con fuerzas de acompañarlo en su agonía y su fue a llorar a una habitación cercana). Y a eso de las 9 de la noche exclamó: "Papá, papá, qué cosas tan hermosas veo" y con una sonrisa angelical expiró dulcemente.

A los ocho días su papacito sintió en sueños que Domingo se le aparecía para decirle muy contento que se había salvado. Y unos años después se le apareció a San Juan Bosco, rodeado de muchos jóvenes más que están en el cielo. Venía hermosísimo y lleno de alegría. Y le dijo: "Lo que más me consoló a la hora de la muerte fue la presencia de la Santísima Virgen María. Recomiéndele a todos que le recen mucho y con gran fervor. Y dígales a los jóvenes que los espero en el Paraíso".

Hagamos el propósito de conseguir la hermosa Biografía de Santo Domingo, escrita por San Juan Bosco. Y hagámosla leer en nuestra familia a jóvenes y mayores. A todos puede hacer un gran bien esta lectura.

Domingo: ¡Quiero ser como tú!.

18 de febrero de 2009

Peor que morirse

Muchas personas te dirán que lo peor que te puede pasar en esta vida es enfermarte o morirte, pero nosotros podemos darnos cuenta que no es así. Lo peor que nos puede pasar es que pequemos, pues perder la posibilidad de ir al cielo, sería tragedia eterna.

Como hemos visto: esta vida es la oportunidad para llegar al cielo y el pecado precisamente nos aleja de Dios y del cielo. La enfermedad obviamente nos cuesta mucho, sí, pero no tanto como perder nuestro destino eterno. Cristo, cuando hizo las curaciones hizo referencia al perdón del pecado, por ejemplo con el paralítico, "Cristo le dijo: ’tus pecados están perdonados’" y luego le curo de su enfermedad, haciendo ver que lo peor del mal en el mundo es el pecado.

La enfermedad es algo difícil, sí, pero que se acaba, ya sea con la salud o con la muerte. El pecado es algo terrible que debemos desarraigar de nuestra vida.

Muchos de nosotros también pensamos que al que es bueno no debería pasarle nada malo. Jesucristo, la inocencia misma, el más justo y santo que haya vivido en esta tierra, sufrió por nosotros. Su sufrimiento fue salvación nuestra. Las enfermedades nos pueden llevar a la salvación.

Ese es el secreto que tiene nuestra religión: Cristo con su sufrimiento inocente, nos enseñó que el dolor, ofrecido por la salvación de las almas tiene un sentido y un valor maravilloso. De ahí viene la palabra "sacrificio", del verbo sacrum-facere, que significa "hacer sagrado". El sufrimiento sin ofrecerlo es solamente dolor, en cambio, ofreciéndolo tiene un valor de salvación. Convertir el sufrimiento en sacrificio para alcanzar nuestra salvación y la de los demás. Unir nuestro sufrimiento al de Cristo para que tenga un valor infinito. Hacernos partícipes de los sufrimientos de Cristo para la salvación del mundo.


Autor: Catholic.net

11 de febrero de 2009

¿Hacer más o hacer mejor?

La eficiencia, en ocasiones, nos obsesiona. Queremos rendir más, aprovechar a fondo el tiempo, atender varios asuntos a la vez, conquistar metas y más metas.

Al final del día podemos sentirnos satisfechos al recordar que hemos hecho “muchas cosas”. La enumeración empieza con el excelente editorial que leímos por la mañana, el desayuno consumido en menos tiempo, la llegada a tiempo al trabajo, el haber terminado 15 asuntos pendientes, el haber respondido a más de 30 mensajes del correo electrónico, y un largo etcétera de pequeñas, medianas o grandes realizaciones.

Pero si vamos más a fondo, ¿estamos de verdad satisfechos? Hemos hecho muchas cosas, hemos rendido más de lo ordinario, hemos tenido un día “lleno”. ¿Basta eso o quedó algo pendiente, dejé de lado otras “cosas” mucho más importantes?

Es posible vivir con la agenda repleta de compromisos y con un gran vacío en el corazón. Quizá ocurre eso porque la avalancha de actividades nos ha alejado de lo más importante, porque hemos perdido la brújula y no sabíamos exactamente hacia dónde queríamos llegar.

No podemos recorrer el camino de la vida bajo un frenesí de acciones y bajo un esfuerzo, casi titánico, por llevar a cabo miles de cosas que nos dispersan y que nos esclavizan.

Hemos sido creados para algo mucho más grande, más noble, más profundo, más hermoso. La verdadera vocación del hombre está no en el hacer, sino en el amar.

Juan Pablo II lo explicaba con estas palabras: “El hombre no puede vivir sin amor. Él permanece para sí mismo un ser incomprensible, su vida está privada de sentido si no se revela el amor, si no se encuentra con el amor, si no lo experimenta y lo hace propio, si no participa en él vivamente” (Redemptor hominis, n. 10).

Nuestra plenitud no está en la técnica, ni en la televisión, ni en internet, ni en los crucigramas, ni en la conquista de una buena forma física, ni en la dieta, ni en la lectura de novelas apasionantes o de libros de ciencia. Nuestra plenitud está en aprender a vivir según nuestra naturaleza íntima, profunda: según el plan de Dios, que nos hizo por amor y nos invita cada día a amar.

La pregunta que deberíamos formular al acostarnos no es si hice más, sino sencillamente si hice mejor, si hice bien, si hice con amor, si hice para amar.

No vale la pena hacer miles de cosas. Hay una única cosa importante: “Sólo vale la pena el amor, que es lo que hace posible la eternidad” (José María Pérez Lozano).

Fuente: Catholic.net
Autor: P. Fernando Pascual LC

9 de febrero de 2009

CONSAGRACIÓN AL CORAZÓN DE MARÍA para los jóvenes

Virgen de Fátima, Madre mía tan amada,
adhiriéndome al Movimiento Mariano,
hoy me consagro -de modo especialísimo-
a tu CORAZÓN INMACULADO.

Con este acto solemne
Te ofrezco toda mi vida,
mi corazón, mi alma, mi cuerpo,
especialmente este período
que estoy viviendo
de mi juventud.

GUÍAME por la senda que nos trazó Jesús:
la del amor, de la bondad, de la santidad.

AYÚDAME a huir del pecado, del mal ,
del egoísmo, y a rechazar las tentaciones
de la violencia, de
la impureza y de la droga.

TE PROMETO confesarme con frecuencia
y de recibir a Jesús en mi corazón
como alimento espiritual de vida,
observar los mandamientos de Dios,
caminar por la vía del
amor y de la pureza,
recitar cada día el Santo Rosario.

Quiero ser testimonio de unidad con gran amor
al Papa, al Obispo y a mis Sacerdotes
Te amo, Madre mía dulcísima,
y te ofrezco mi juventud por el triunfo
de tu CORAZÓN INMACULADO en el mund
o.

Fuente: Movimiento Sacerdotal Mariano
http://www.msm-es.org/

5 de febrero de 2009

Tener amigos...


Otra vez suena el portátil. ¿Quién será? Veo el número, el nombre. Una sonrisa aparece en mis labios: ¡un amigo!

Muchas veces quisiéramos tener un buen amigo: alguien que piense en nosotros, que esté a nuestro lado, que comparta los propios sueños y aventuras, al que podamos ayudar y que sea el primero en darnos una mano.

La amistad implica siempre, como mínimo, a dos personas: no hay amigos si solamente es uno el que ama a otro.
La amistad exige, por lo tanto, correspondencia: dos para los buenos y malos momentos, dos que caminan juntos, dos dispuestos a dar y recibir, dos que saben ayudar y acoger la mano que viene a levantar al caído.

La amistad empieza precisamente allí donde el trato descubre que el otro vale, que es un “tesoro”, que merece todo mi amor, mi tiempo, mis cansancios, mis consejos. Porque su vida es maravillosa, porque “estoy hecho” para amar, porque no puedo vivir solo, porque él también necesita de mis manos y de mis sueños.

”El amigo fiel es seguro refugio, el que lo encuentra, ha encontrado un tesoro. El amigo fiel no tiene precio, no hay peso que mida su valor. El amigo fiel es remedio de vida, los que temen al Señor lo encontrarán. El que teme al Señor endereza su amistad, pues como él es, será su compañero” (Sirácide 6,7-17).

El modelo más perfecto del verdadero amigo es Cristo. Para Él, el Señor, no somos siervos, sino amigos: por eso nos enseña todo lo que ha escuchado del Padre. No busca sólo caminar entre los hombres, sino que muestra su amor hasta dar la vida por nosotros, para salvarnos, para el perdón de los pecados. Por eso puede pedirnos que le amemos, que vivamos según su doctrina y sus mandatos . Jesús nos permite descubrir que, realmente, Dios es amigo de los hombres, que busca nuestro bien y desea nuestra correspondencia, nuestra entrega de amor.

Tener amigos. Hoy puede ser un momento para recordar tantos rostros, tantas sonrisas, tanto afecto recibido. Hoy, sobre todo, puede ser un día dedicado a no pensar en si soy querido, en si me han llamado más o menos amigos al móvil. Esta vez me toca a mí buscar, llamar, ofrecer, esperar. Tomaré el teléfono, tomaré las llaves de casa, saldré a ver a ese amigo, tal vez pobre o enfermo, deseoso de mi mirada, de mi sonrisa, de mi esperanza, de mi amor (que es caridad cristiana) sincero y pleno. A ese amigo que lo merece todo, porque también Cristo lo ha amado, y porque el mismo Cristo desea que mi amor, pequeño y pobre, se una al Suyo, capaz de redimir y de otorgar el gran don de la paz y la alegría.
Fuente: Catholic net
Autor: P. Fernando Pascual L.C.

4 de febrero de 2009

Romanos 8, 35


¿La aflicción? ¡No nos separará de tu amor!

¿La angustia? ¡No nos separará de tu amor!

¿La persecución? ¡No nos separará de tu amor!

¿El hambre? ¡No nos separará de tu amor!

¿La desnudez? ¡No nos separará de tu amor!

¿El peligro? ¡No! ¿La espada? ¡No!

¿Quién podrá apartarnos, oh Cristo, de tu amor?


¡Oh... he visto el rostro de la muerte!

¡Ella golpeó mi puerta, ella nos buscaba!

¡Pero en tu nombre, oh Jesús, vencemos!

¡Y de tu amor, ya nada, nada, nada nos separa!




¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿La tribulación, la angustia, la persecución, el hambre, la desnudez, el peligro, la espada? (...). Mas en todas estas cosas vencemos por aquel que nos amó. Porque persuadido estoy que ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los principados, ni lo presente, ni lo futuro, ni las potestades, ni la altura, ni la profundidad, ni ninguna otra criatura podrá separarnos del amor de Dios en Cristo Jesús, nuestro Señor .Ni las adversidades en la vida personal (pequeños o grandes fracasos, dolor, enfermedad...), ni las dificultades que podamos encontrar en el apostolado (resistencia de las almas en ocasiones a recibir la doctrina de Cristo, hostilidad de un ambiente que huye de la Cruz y del sacrificio...) podrán separarnos de Cristo, nuestro Maestro, pues en Él encontramos siempre la fortaleza.


Esta es una linda canción del P. Meana. Ideal para meditar y reflexionar la unión y amor con Cristo.


1 de febrero de 2009

Dejar mi vida entre tus manos


Todavía me cuesta, Señor, poner las redes de mi vida entre tus manos.

Parece que temo tus proyectos, tus planes. Parece que todavía prefiero seguir mis gustos, gozar de salud, decidir mis pasos, tenerlo todo bajo el control de mis deseos.

Sé que Tú tienes un camino distinto para mi vida. Quizá difícil, quizá incomprensible, quizá lleno de espinas. Pero viene de Ti, y eres Tú quien sabes lo que es mejor, lo que me permite avanzar hacia el amor y la esperanza.

Ayúdame a descubrir ese proyecto. Dame fuerzas para confiar, para no olvidar que eres un Padre bueno. Permíteme reconocer que la Cruz es parte del camino del que ama, es una astilla que nos permite contagiarnos del fuego de amor que trajiste al mundo.

Dame también fuerzas para acompañar a quienes sufren a mi lado. Porque no encuentran sentido a sus fracasos. Porque no entienden que también el dolor encierra un tesoro inmenso. Porque olvidan que existe el cielo, donde el Perdón vence el pecado, donde el egoísmo queda lejos, donde el Amor lo es todo para todos.

Quisiera hoy, en estas horas de mi caminar frágil, dejar mi vida entre tus manos, como jarrón dócil, como vasija humilde, como barro confiado. Dejar que modeles en mi alma y en mi cuerpo tu proyecto; permitirte conquistar mis ideas y mis actos; prestarme para que también otros, desde mi vida transformada, puedan avanzar hacia la esperanza y descubrir Tu Amor eterno.

Autor: P. Fernando Pascual LC
Fuente: Catholic.net